Vida en las aguas abiertas del Mediterráneo
El mar Mediterráneo alberga una gran biodiversidad y una amplia variedad de ecosistemas, donde los organismos presentan diferentes adaptaciones que les permiten sobrevivir en condiciones muy diversas.
En este espacio encontramos tanto especies pelágicas, que viven en alta mar, como especies bentónicas, que mantienen una relación estrecha con el fondo marino.
La comunidad pelágica está formada por organismos que nadan o flotan en aguas abiertas, ya sea en mar abierto o sobre la plataforma continental. Son especies que no dependen directamente del fondo marino, aunque pueden visitarlo ocasionalmente.
Muchos de estos organismos pasan prácticamente toda su vida en la inmensidad del mar, desplazándose grandes distancias en busca de alimento.
Los peces pelágicos suelen presentar:
Algunas especies viven agrupadas en grandes bancos, una estrategia que les permite:
Estas especies se conocen como gregarias.
En cambio, otras especies son solitarias, y solo se relacionan ocasionalmente con individuos de su misma especie, realizando la caza de manera individual.
La comunidad bentónica está formada por organismos que dependen estrechamente del fondo marino, del que obtienen refugio, alimento y protección.
Los peces bentónicos suelen presentar:
Estas adaptaciones les ayudan a camuflarse y a evitar ser detectados por depredadores o presas.