Comunidad de coral rojo

Un tesoro biológico del Mediterráneo

El coral rojo (Corallium rubrum) es una especie casi exclusiva del mar Mediterráneo, especialmente de su cuenca occidental. Se trata de uno de los organismos más emblemáticos de los fondos marinos mediterráneos, tanto por su belleza como por su valor ecológico y cultural.

Actualmente, el coral rojo se encuentra relegado a cavidades rocosas de profundidades medias, generalmente entre los 50 y los 200 metros, donde encuentra condiciones adecuadas: zonas con corrientes permanentes, cuevas oscuras y grietas que le proporcionan protección y alimento.

Un hábitat de poca luz y gran biodiversidad

En estas comunidades de grietas, entradas de cuevas y túneles profundos, la luz está muy atenuada, lo que hace que el componente algal sea muy reducido o incluso inexistente.

En su lugar, se desarrolla una rica comunidad de organismos invertebrados, entre los que destacan briozoos, esponjas, ascidias, hidrarios y poliquetos. 

El grado de desarrollo de estas comunidades depende en gran medida de la disponibilidad de alimento transportado por las corrientes marinas.

Belleza y fragilidad

La comunidad del coral rojo constituye una de las unidades paisajísticas más atractivas y singulares de los fondos marinos del Mediterráneo. Su estructura tridimensional, sus intensos colores y la diversidad de organismos asociados crean un paisaje submarino de gran valor natural.

Al mismo tiempo, se trata de un ecosistema especialmente frágil, muy sensible a la alteración humana, lo que hace imprescindible su protección y conservación para garantizar su supervivencia a largo plazo.