Un ecosistema de transición entre el río y el mar. Un entorno de aguas mezcladas.
En las lagunas costeras del Delta del Ebro se mezclan el agua dulce procedente del río Ebro y el agua marina, creando un ambiente de características muy singulares.Este proceso da lugar a una amplia variedad de hábitats de salinidad intermedia, donde las condiciones ambientales cambian de forma constante.
El Delta del Ebro, situado en el extremo suroriental de Cataluña, ocupa una extensión aproximada de 350 km² y está declarado parque natural protegido.Este espacio constituye un hábitat clave tanto para numerosos organismos marinos como para una gran diversidad de aves acuáticas y migratorias, que lo utilizan como lugar de descanso, alimentación y reproducción.
Adaptaciones a un medio cambiante.
El delta actúa como una zona de transición entre el agua dulce y el agua marina. A medida que el río desemboca en el mar, la salinidad disminuye de forma gradual, generando ambientes de salinidad fluctuante que suponen un desafío para los organismos que los habitan.
Las especies que viven en este entorno han desarrollado eficaces mecanismos de regulación interna, que les permiten soportar importantes variaciones de salinidad. Algunas especies no solo permanecen en la zona de mezcla de aguas, sino que realizan una inserción total en el agua dulce o marina a lo largo de su ciclo vital.
Es el caso de las especies migratorias, como la anguila europea (Anguilla anguilla), un ejemplo emblemático de adaptación a este ecosistema.
Entre los organismos marinos que habitan los ambientes de transición, destacan: