La transición hacia los grandes arrecifes mediterráneos
Cuando la luz escasea, las plantas verdes son sustituidas progresivamente por colonias de animales incrustantes, dando lugar a un hábitat singular donde dominan esponjas, briozoos, cnidarios y otros organismos fijados al sustrato.
Este cambio marca el inicio de una comunidad muy especial, adaptada a condiciones de baja iluminación y aguas más profundas.
Los pisos que dan paso a la comunidad coralígena reciben el nombre de precoralígenos. Esta comunidad se considera una zona de transición entre los fondos dominados por algas y los grandes paisajes coralígenos.
A pesar de ser una etapa intermedia, el precoralígeno se caracteriza por una gran riqueza biológica, con una alta diversidad de especies animales y algas adaptadas a la escasez de luz.
A medida que la luz penetra en el agua, va siendo progresivamente absorbida, atenuándose rápidamente con la profundidad. Este fenómeno obliga a las diferentes algas y organismos a realizar una ocupación selectiva del espacio, estableciendo zonas según la intensidad y calidad de la luz que reciben.
Muchos de los organismos que habitan estas zonas presentan coloraciones rojizas, una adaptación que les permite camuflarse en un entorno donde la luz roja ya no llega.
Este rasgo es característico de los ambientes profundos y contribuye a crear los paisajes únicos del precoralígeno.