Maestros del fondo marino
Desde fondos rocosos hasta fondos arenosos, y desde las aguas más iluminadas hasta la oscuridad casi absoluta, el bentos está representado por una gran diversidad de ambientes.
Cada uno de estos hábitats acoge organismos con adaptaciones sorprendentes, especialmente diseñadas para camuflarse con el entorno, resistir corrientes y oleaje, enterrarse en el sedimento y aprovechar al máximo el alimento disponible.
Muchos organismos bentónicos son auténticos reyes del camuflaje, capaces de confundirse con rocas, arena, algas o corales. Esta capacidad les permite evitar a los depredadores, acechar a sus presas e integrarse perfectamente en el paisaje submarino.
El pulpo común (Octopus vulgaris) es uno de los mejores ejemplos de adaptación dentro del bentos. Este cefalópodo es capaz de cambiar rápidamente de color y textura, imitar rocas, arena o algas y desaparecer visualmente en cuestión de segundos